La mano que mece la cuna

Este blog ha dejado de ser una empresa altruista. A partir de ayer tiene un objetivo: Conquistar la madresfera. Así que antes de seguir leyendo pasen por caja y háganme un like en Facebook que me dice el Sr. Klout lo que ya me temía. Que de influencer nada. Soy una follower de tomo y lomo.

Como ven yo no miento. Nunca. Y cuando dije que me había pedido todos los libros de Carlos González no era un farol. Ya me ha llegado el primero En defensa de las vacunas. Y en una acto de generosidad sin parangón me despegué de 19Q4 de Murakami y me enchufé las trescientastreintaynueve páginas del libro en cuestión. En vena.

Antes de entrar en faena que conste en acta que Carlos González  lo tenía fácil. Soy una fiel seguidora del calendario de vacunación del país en que me encuentre. Aun y así le agradezco infinito que me haya desmontado el mito de los niños japoneses. Lo había oído y me tenía un poco mosca. Lo confieso.

También hay que reconocerle a Carlos González una capacidad pasmosa para transformar el más leño de los temas en una aventura trepidante. Hay malos malísimos, buenos buenísimos, sobre todo él, y pobres incautos que caen en las redes de los malos malísimos, las madres y los padres del mundo. El patrón se repite, donde dije Estivill ahora digo Marín y arreglado. El libro es interesante y está bien argumentado y documentado. Que conste.

No me encuentro en posición de juzgar si Carlos González es un buen o un mal pediatra. De lo que ya no me cabe duda es de que es una as del marketing y sabe los que nos va. La carnaza. Y por eso se empeña convertir hasta el más candoroso de los temas como puede ser la lactancia materna en una reyerta de porteras en la plaza del pueblo. Método infalible donde los haya para atraer la atención del personal. Supongo que su excusa será maquiavélica, de Maquiavelo, aunque confieso que la elección de la palabra es algo tendenciosa: El fin justifica los medios. Si para defender a los niños del mundo hay que pisar a Estivill,  Marín, Uriarte y a una panda de padres desinformados, a su juicio, que no me tiemble la mano.

Esto estaría muy bien si no se sustentara sobre un fallo de base: que los niños del mundo no están sufriendo un ataque de las fuerzas del mal. No hay una ola de maltrato generalizado y la proporción de niños que se duermen vomitando abandonados en la oscuridad es ínfima. Tampoco el hecho de que exista una facción minoritaria de padres que no vacunan a sus hijos constituye, de momento,  un problema de salud pública. Por suerte los niños occidentales viven en su inmensa mayoría en un estado de bienestar hasta excesivo y tienen, al noventaynueve por ciento, unos padres que les quieren. Mucho.

Ya que estamos voy a introducir un concepto novedoso: los niños que colechan también lloran. Lo he visto y lo he vivido. Con mis propios ojos y en mis propias carnes.

Y otro dato todavía más importante que, como somos más respetuosos, no blandimos en las narices de los que colechan. Que las asociaciones de pediatría de países tan civilizados como España, Alemania y Holanda recomiendan que los bebés duerman en su cuna para reducir el riesgo de muerte súbita del lactante. Esto, y que reconozco que de vez en cuando me gusta tener espacios de intimidad con El Marido, son las razones fundamentales por las que no colecho. Aún y así no considero que las familias que colechan sean ignorantes o, lo que sería peor, no les importe este riesgo. No, yo asumo por defecto que como yo habrán evaluado sus opciones, sopesado los beneficios y los riesgos de cada opción y tomado su decisión con gran amor y entrega. Como los demás.

En este tema me quedo con el post en Pediatría Social. Es claro. Es conciso. Y, sobretodo, razonable.

26 respuestas a “La mano que mece la cuna

  1. Uffffffffff, pues que quieres que te diga, que estoy de acuerdo contigo creo que en casi todo, y mis razones para no colechar las mismas que las tuyas.
    Compañera has empezado fuerte, espero que los leones no te coman, yo por mi parte opino que tienes razón en lo de que no pueden hacer que nos peleemos como porteras barriobajeras, pero también tenemos que entender todos que no son unos mejores que los otros, y de dudo mucho que tanto unos como otros queramos que nuestros hijos sufran.

    Abrazo compañera

  2. ¡ERES MI ÍDOLA!…
    Has resuelto una duda que siempre tuve. Pensaba que los niños colecheros tenían los lacrimales cerrados desde el nacimiento, pero ya sabiendo que también lloran me quedo más tranquila.
    Yo siempre quise saber también qué hacían las madres cuando en el coche, por plena autovía, con algo de atasco, conduciendo, desde la sillita de atrás su peque se ponía a llorar (en el fondo siempre creí que también lloraban), porque desde ahí, darle la teta es complicado. A mí me va bien cantar la vaquita de Martín… por si le sirve a alguien.

  3. Te admiro. Mucho. En serio.

    En el tiempo en el que yo (madre de un único niño) pienso que quiero escribir un post sobre Carlos González tú lo piensas, compras los libros, los lees (al menos uno), te ocupas de cuatro niñas y escribes el post. Ah! y por el camino te vas de viaje con una de las susodichas niñas.

    Me retiro. Creo que voy a dar cerrojazo a mi blog. No se puede competir contigo.

    A sus pies.

    1. Tengo mis trucos. Lo compro todo por internet. Y cuando digo todo es todo. Ya sabes que no exagero. Nunca. Y me leí el libro en el avión mientras La Cuarta chupaba la tapa.

      De cerrojazo nada. A dar el callo guapa. Ya estás corriendo. Por cierto este fin de semana salimos a correr. La family al completo. Ya te contaré.

  4. Jajaja muy bueno, sobre todo algún comentario. En fin, me vas a perdonar pero yo si que me considero micho mejor padre (pero mucho mucho) que un padre anti-vacunas. Y no entiendo eso de qe los bebés de padres colechadores no lloran ¿no se supone que son los que aún no saben que llorar está muy feo y que así no van a llegar a ningún lado? :-P
    Un abrazo y a aeguir subiendo!!!

      1. Laquenosoporta dejó de amamantar, Si no recuerdo mal al pekeñoM lo dejó a los 6 meses y pekeñoJ a los 7 más o menos. Nosotros descubrimos que la mejor forma de que no se despertasen era que tuvieran en el estómago suficiente rancho como para saciar a una manada de lobos, así que lo de echarle cereales a la teta era un poco complicado y al final ellos preferían el contacto de su madre pero la leche con extra ;-)
        Por cierto, en el coche les entretenemos como casi todos los padres que conozco, con los DVDs de cantajuegos, pocoyo y el ratón ese con voz de castrati ;-) la teta para cuando hay hambre o dolor
        Y con la cantidad de información que hay hoy en día y el acceso a ella no es escusa el “estar desinformado” y como esta es tu casa me ahorro el calificativo que se merecen dichos “padres” anti-vacunas o los que sacan el bote de remedio homeopático para curar una bronquiolitis (ya sabes que de hippie y hare crisna tengo muy poco).

        Un saludo

  5. En casa practicamos colecho siempre q haga mucho frio o la nena estè enfermita. por lo demàs, tanto a mi esposo y a mi nos gusta tener NUESTRO espacio. La nena, duerme adonde la acueste. Siempre y cuando le dè la teta en el lugar en q va a dormir. Por cierto, mi hija colecha y llora. Siempre por teta!

  6. Me niego a seguir tus links! (Serás tramposa!?!)
    Me sigue sin gustar el “Duermete niño”, aunque me guste tu post. Mi vida sexual y intima van como mi vida social y laboral despues de tener a los nenes: Adaptada.
    ¿O hay que seguir saliendo como hacia yo, fin de semana si otro también, y los niños llorando en casa (hoy lloran 20 minutos, mañana 10…)?

    Es una comparación bestia, lo sé, pero yo lo veo así. Se pueden compaginar las dos cosas sin dejar que la criatura se desale en otra habitación sin saber si volverá alguien a buscarle o que otras cosas. Mis hijos tienen cada uno su habitación y ya no colechamos porque mi hijo tiene mi talla y mi marido el triple, no seria colecho y si homicidio. Pero cuando mi pizco de tres años se quiere meter en la cama, se mete, cuando se duerme la llevamos a su cama y despues hacemos lo que tengamos que hacer (dormir, la mayoría de las veces, para que nos vamos a engañar) .

    1. ¿Lo de los links es trampa? Mira que me estáis mareando con el Klout, el retweet y la Biblia en verso. Pero vamos que son informativos. Si no te gustan a mi plín. Y si no me dan más Ks para que mis tweets se posteen sólos en el wall de mi blogroll pues casi que me quedo más tranquila.

      Que no te guste el Duérmete niño. Me parece bien. A mí tampoco. Pero eso no significa que no me gusten las madres que han recurrido a sus técnicas. En mi haber tengo varias amigas y juro que ninguna tiene cuernos, ni tridente, ni niños infelices.

      Lo que no me gusta es el acoso público y sin piedad de madres que ni siquiera conocemos porque han recurrido a técnicas que no son de nuestro agrado. Aplicar el Estivill no incapacita para ser una buena madre dedicada y cariñosa. No son criterios excluyentes ni lo contrario es necesariamente bueno.

      La maternidad es un camino largo que tendremos que andar y desandar muchas veces. Todas. A ver si nos damos cuenta de que no hay una fórmula secreta. Solo hay muchas madres intentando hacerlo lo mejor que pueden.

      Dicho esto #chocaesoscincohermosa

      1. Tu acidez linguistica puede ser tomada como un acoso publico por esas madres a las que te refieres; yo (Michele) si huelo a humo no me acerco y punto; no pretendo decir con eso que tu tengas que hacer lo mismo (aprovecho para decir que NO me uní a la fiesta de Estivill porque no me dió la gana xD y porque no he leido nada que el haya escrito). Puede que tu con tu maginifico post estes creando una banda rival en la acera de en frente.

        A lo de los links me referia que si pones en tu post para que le demos a me gusta, lo haré. Era un guiño para decirte que te iba a darle “ME GUSTA”.No digas plim, que no esta bien dicho…

        Y me piro que ya me hiciste hablar mucho!

  7. Madre tigre dixit sobre Carlos González: “Hay malos malísimos, buenos buenísimos, sobre todo él, y pobres incautos que caen en las redes de los malos malísimos, las madres y los padres del mundo.”

    Creo que yo también me voy a retirar de escribir en la blogosfera ¡qué magnífica definición de lo que siento cuando leo al susodicho!

    Y sí, puedo decir que lo leo, porque criticar sin leer (como hacen algunas anti-estivilistas) está muy feo y es de poligoneras.

    Y ojo, que si mi niña grande está pocha, y se me mete en la cama, la arrechucho (la pequeña no, que es muy calurosa y la estorbamos en la cama desde…casi siempre) Pero no me considero mejor madre que nadie, ni tengo en mi poder la fórmula de la mejor pater-maternidad.

    ¡Bravo, bravo por este post!

  8. El nuevo libro de Carlos González no lo tengo, y creo que no lo voy a leer. Tengo todos los demás, leídos claro. Así que sobre el tema de las vacunas, relacionado con el libro no voy a opinar. A mis hijas las vacuno, y soy tan mala madre, que a los 5 meses ya estaban en la guardería, contagiándose -y contagiando- los mocos, las toses y las conjuntivitis. Pero siguen vivas, y sanas, y crecen como tienen que crecer, hacia arriba.
    El tema del colecho es tal que mis hijas duermen en sus camas. La mayor se acuesta sola en su habitación, sí, hay veces que dan ganas de matarla, porque se hace la remolona, y nos torea a ambos, que ahora quiero con papá, que ahora quiero en la cama con mamá… Pero, al fin y al cabo, son tres años, y es su manera de aguantar como una mayor. Los fines de semana, se viene a nuestra cama, y aunque es muy difícil que se vuelva a dormir, se queda un ratito, y ella misma, dice que se va, porque tiene hambre, porque quiere ir a jugar, o su nivel de batería se ha recargado suficiente durante la noche.
    Pero, creo que es como todo, educar a los hijos no es lo que diga un señor u otro. Educar a los hijos no es hacer lo que diga tu madre, tu abuela, una compañera de trabajo o una vecina. Educar a los hijos es lo que tu razón te vaya indicando a cada momento, lo que el sentido común te indique a tí y a tus hjos. Yo aprendo con ellas, a la misma vez que ellas.
    He dicho. Nanit.

  9. Os quería responder a todos uno por uno pero se me está empezando a acumular la tarea y me quedan diez minutos para toda mi higiene personal y salir pitando a buscar a La Primera que se acaba de ir y ya me la devuelven del cole…

    ¡Gracias por leerme y comertarme!

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