La hoguera de las vanidades

Lo peor de las tumbas maternales es que sueles cavártelas tú misma. Con manos, pies y dientes si hace falta. Nadie como una madre para meterse en las heces propias o ajenas hasta los codos. Quién nos mandará a nosotras liarnos mantas imposibles a la cabeza con la euforia que sólo una borrachera de oxitocina otorga. La ebriedad hormonal es un caso de enajenación transitoria de libro. Nunca deberían tenerse en cuenta las palabras que una profiere en este estado lamentable de idealismo utópico.

Todavía me sonrojo cuando recuerdo como, con la cintura desdibujada por mi primer bombo, le comuniqué mi estado de buena esperanza a mi jefe añadiendo con rotundidad que mi carrera profesional no se vería afectada. Imagínense su cara cuando cinco meses más tarde me personé en su despacho con mi flamante bebé para dejarle caer un si te he visto no me acuerdo muy profesional.

Desde aquel momento mi carrera profesional ha oscilado entre inexistente y vergonzante. Tres años estuve dedicada en cuerpo y alma a mis retoñas. Por aquel entonces el recuento ascendía a dos. Fueron mis años más dignos, era madre y se me daba bien. Entre tanto nos atacaron la crisis del dos mil nueve y una crisis de infertilidad diagnosticada. Será difícil que tengan más hijos nos auguró un médico con claras dotes de vidente. Se me mezcló el síndrome del útero vació con la sensación del ser el último eslabón de la cadena productiva. El mundo me necesitaba. Y allí estaba yo para acudir a su rescate con una start-up en ciernes.

Sorprendentemente me salieron, socios, inversores y financiación casi sin darme cuenta. Las escrituras de constitución y el siguiente embarazo llegaron en el mismo paquete. El tiempo empezó a correr. A volar. Era madre de día y empresaria a deshoras. Mi empresa iba cumpliendo hitos a la par que mi bebé crecía en mi vientre. Era la viva imagen de la mujer que todo lo puede. Sin dormir, sin fines de semana, sin vacaciones ni fiestas de guardar. Del paritorio a la sala juntas. Diseñando y lactando. Gestionando con una mano y educando con la otra. Así un año. Y dos.

El cuarto embarazo me sorprendió cerrando una ampliación de capital. No me hizo falta test de embarazo. El agotamiento extremo que me invadió era prueba más que suficiente. Mi cuerpo me pedía tregua. A gritos. No dormir empezó a ser más difícil y educar a mis hijas con paciencia y buen talante más todavía. Empecé a ser peor madre y peor empresaria. Un sentimiento de culpabilidad acampó en mí y todavía hoy no he conseguido darle boleto. De ser la mujer que todo lo puede pasé a ser el paradigma del que mucho abarca y poco aprieta. Para ser buena profesional tenía que ser peor madre y viceversa. No había tu tía.

Pero la máquina ya estaba en marcha. Muchas expectativas de propios y extraños pesaban sobre mis hombros. A falta de saber parar empecé a huir hacia delante. A correr sin mirar atrás. Empecé a necesitar lo que durante años no me había hecho falta, una parte de mi vida para mí, para volver a ser persona. Nació La Cuarta y La Primera empezó el colegio. La vida familiar engordó de tal manera que reclamaba para sí todo mi tiempo, toda mi concentración y todas mis ganas.  Y me hacía feliz. Mucho.

Desde entonces trabajo a matacaballo, por cubrir el expediente. No tengo tiempo ni fuerzas para hacerlo todo lo bien que me gustaría. Me llevan los demonios profesionales y me avergüenzo de la empresaria mediocre en la que me he convertido. Ayer firmé uno de los episodios más patéticos de mi vida profesional. Por dejadez. Por falta de implicación y sobretodo por falta de ganas. No tengo que mirar muy lejos para buscar culpables. Este infierno me lo he caldeado yo solita en un alarde de omnipotencia que se me ha quedado grande.

Como todo calvario el mío ha acabado en revelación. Hace siete años, en posesión casi plena de mis facultades tomé una decisión de la que nunca me he arrepentido.

Hoy lo tengo claro, de mayor quiero ser madre. A tiempo completo.

62 respuestas a “La hoguera de las vanidades

  1. Uy tiger espero que todo esté bien y que “la firma” no haya trascendido…
    Te entiendo, pero a la vez eres de sangre caliente y necesitas esa sobreactividad para entregarte por completo a todo y a todas, pero sobre todo a ti misma.
    Un beso grande

    1. No, no. Como le contaba a María lo de ayer fue más penoso por la sensación con la que me quedé yo de mí misma. La “firma” gracias a cielo tiene otras personas más cuerdas que yo que velan por sus intereses y deshacen mis desaguisados.

      Besos.

  2. Bonito, bonito. bonito, te auguro una subida esta semana de 50 puestos no hay texto que de más en el centro de esta blogsfera que uno como el tuyo. MIra el papel de heroinas nos lo dieron a la par que nos daban el predictor, el problema es asimilar si quieres ser una superwoman o morir en el intento. MI lado laboral hace tiempo que no vale un pimiento , creo que voy a esforarme porque el de madre valga mucho la pena.

    Lo tuyo es de libro que lo sepas…

    1. Hemos llegado a la misma conclusión Peinetas. Eso pienso yo que si sólo puedo hacer una cosa bien a ver si por lo menos no meto la pata con las niñas. En fin, hay mujeres que lo compaginan todo divinamente. No es mi caso.

      Besos

    1. ¡Gracias a ti hermosa! Creo que aunque tuviera menos hijos me seguiría pasando igual. Lo que me ha cambiado mucho la vida a mí es el colegio de mayores, se me va la vida con los deberes de La Primera y su agenda escolar.

      Besos

  3. Hoy te leo, te interiorizo y reflexiono. Me siento reflejada en algunos aspecto y reconozco algunos de tus sentimientos como propios. Qué ganas tengo de poder charlar contigo un día tranquilamente, de amiga a amiga… (y que sepas que mi chico también quiere conocerte, hasta te sigue!!! )

    Bxsss

    1. Uy al padre tigre ni me lo mentes que es mi tabla de salvación. Si no fuera por él hubiera muerto en el intento hace mucho. Es un apoyo y una ayuda incondicional. El pobre mío curra como un negro, cocina, pone lavadoras y se plancha las camisas y los calzoncillos. Además los Sábados y los Domingos me deja dormir hasta las 10. Eso no se paga con dinero. El marrón me lo impuse yo sola a mí misma. Por desgracia no puedo tirar balones fuera…

      1. Mi respetos al pater familias. Pero muchas veces nosotras nos echamos todo a la espalda sin percatarnos de que hay un ente en el sofá, en el que no confiamos mucho, pero que es padre igual y que si le damos cancha lo va a hacer tambien, no se si igual de bien, pero hacerlo lo hará

      2. Mis respetos al pater familias, es solo que a veces nosotras nos echamos todo a la espalda sin percatarnos de que hay un ente en el sofá que si le damos cancha lo hará (mas o menos) igual de bien que nosotras

  4. A mí me han dicho que cuando tienes varios hijos, en el momento en que el más pequeño llega a los 3 años, la vida de los padres vuelve a cambiar. Según esta leyenda en la que quiero creer, se recupera tiempo para una misma y para hacer lo que se quiera, ya sea trabajar, ya sea practicar algún hobbie, etc… Como que yo, igual que la Sra. Desmadres, te veo de sangre caliente, no me extrañaría verte volver a la carga en un par de años :).
    Besos.

    1. En España quizá porque empiezan el colegio el día entero. En Alemania a medida que van cumpliendo seis se te va complicando más el percal. El colegio es hasta las 11:30 o 12:00 como mucho y luego vienen con un sinfín de deberes. El sistema alemán cuenta con la presencia de la madre en casa para ayudar y practicar. No sólo les ponen deberes a los niños, a nosotras también. De hecho el año pasado más que La Cuarta que la pobre no da guerra fue el hecho de que La Primera empezara el colegio lo que me cambió mucho la vida. ¡La guardería era jauja!

      Ni pensar quiero cuando tenga cuatro con deberes…

  5. Como te entiendo! Yo abogada y con despacho profesional propio pero solo con dos hijos…. la misma sensacion de decadencia profesional que me llevo a dejarlo todo por mi familia hace un año y encantada. No has estudiado tanto ni te has esforzado para esto me dicen….. “esto” hoy por hoy es mi mejor trabajo y mi mayor inversion…. no lo dudo….ni un momento…. eso si sigo maquinando futuros proyectos. La ilusion y el espiritu que no falte….

    1. Sobre todo que a mí “esto” me da muchas más alegrías y me llena más que una carrera profesional que ni chicha ni limoná y media maternidad. Creo que hay muchas formas de compaginar y muchas madres que lo consiguen divinamente pero no poder es una opción tan válida como cualquier otra.

      1. Desde luego me considero afortunada pues yo he podido decidir puesto que no podia con todo y mi prioridad es la que es evidentemente…. Pero a todas siempre nos queda un saborcillo raro en un sentido o en otro, por no poder conciliar o porque no tenemos mas remedio…. lo llevamos en el xx.

  6. Uff cómo me he identificado contigo…
    Cuando nació mi segundo hijo pedí un año de excedencia, y ha sido el único en q he estado en paz conmigo misma. El resto es un quiero y no puedo, imposible estar en dos sitios a la vez y hacerlo bien en ambos. Leí ‘siete mitos de la mujer trabajadora’ mira que han puesto a parir a la escritora y no dice mas q verdades ( o casi). Trabajo en una entidad financiera con buen horario y buen sueldo, con lo cual dejarlo es impensable, no ya pq esa sea mi decisión sino por la presión de todo mi entorno…
    Perdona el rollete, es un tema candente en mi vida. Besos

    1. En paz conmigo misma. Poder sentarme a leer un libro por la noche con la sensación del deber cumplido. Eso es lo que más echo de menos.

      Cierto que cuanto mejor es el trabajo más difícil se pone. Cuando yo dejé de trabajar mi sueldo era el más alto de los dos así que aquello fue una apuesta enorme pero gracias al cielo el padre tigre se ha multiplicado para poder alimentarnos a todas.

      Ese libro no me lo he leído pero me lo apunto.

      ¡Gracias!

  7. AMEN. Yo sueño con que un día el telediario diga que el gordo del euromillón ha ido a parar a Málaga, no se sabe a quién… y ¡poder fugarme con papafeliz, tener muchos churumbeles y ser madre full time! que de momento la crisis nos para en uno y no soy persona; claro, que luego leo alguno de tus posts y me da la impresión de que me quejo de vicio…
    Eres un crack, ¡te admiro!

  8. Bueno creo que muchos hoy nos sentimos muy identificados con tus palabras tigresa, yo de mayor por supuestísimo que me pido ser madre. Otra cosa es que las condiciones en las que vivimos no nos permitan escoger qué queremos ser, tendremos que esperar un poco a ver si la cosa mejora, es así de triste.
    Creo que en tu caso te has impuesto un listón muy pero que muy alto, no me quiero imaginar lo que es llevar esa casa (ojo que yo aspiro a tener una tan numerosa como la tuya, si se puede). Pero el compaginar el montar tu propia empresa en una Alemania con ese sistema de educación y esos horarios me parece ya lo máximo. Creo que deberías estar más que orgullosa por todo lo que tienes y no flagelarte por la empresa, tu mejor empresa son esas niñas tan estupendas que tienes y ese padre tigre y a esos los tienes más que bien cuidados!!
    Besotes!

    1. La verdad es que yo monté la empresa cuando pensaba que no tendríamos más que dos niñas y sin saber lo que era el colegio alemán. Luego viene la vida y te pone en su sitio. Y encantada. Que conste. Tener cuatro hijas es lo mejor que me ha pasado en la vida y no lo cambio ni por un 51% de Facebook.

  9. Hola Tigresa.
    Parece que venimos de una generación que tiene que demostrar muchas cosas.
    También identificada sólo que yo soy un caso al revés, en el trabajo de mi marido, cuando les destinan al extranjero, el cónyuge no puede trabajar. Y la última vez nos dejaron anclados casi 7 ańos en un país…Pues me dediqué a la familia. Y mis amigas que sí tenían que trabajar me decían que que suerte tenía, cuando yo, que soy hiperactiva me moría por trabajar en lo que fuera.
    Una muy buena amiga argentina me dió un consejo cuando volvimos a Europa: Búscate un hobbie. Una chifladura, algo que te encante hacer y no sea aprender un idioma.
    En mi caso fué la repostería, aprendí más e incluso empecé mi blog que cada entrada me lleva un par de días. Mi amiga Laurita, la argentina es psicóloga y realmente, te recomiendo su consejo. O tu también la conoces y por eso empezaste éste blog?.

    1. Tú y yo cualquier día nos cambiamos los zapatos y ni nos enteramos :)

      Es interesante lo de verlo como algo generacional. Realmente somos un experimento. Nuestra forma de vida nueva, somos el resultado de lo que una generación de mujeres soñó para sus hijas. Lo que todavía está por ver es cómo encaja ese sueño con la realidad diaria de cada una.

      El blog nació un día en que mi quemazón laboral superó todos los límites de lo posible. Desde entonces es una válvula de escape estupenda. La verdad.

      A mí hobbies me sobran, lo que me falta es tiempo para practicarlos.

      Besos

  10. En cierto modo yo también me siento muy identificada. Nos autoexigimos demasiado, y no siempre llegamos a todo. A mi me está costando, pero estoy empezando a asumir que quizá es bueno bajar el ritmo en ciertas cosas y priorizar. Y como tú, hoy en día mi “trabajo” más importante es el de madre, aq de momento no puedo dedicarle todo el tiempo que me gusatría. Mi trabajo profesional me exige horarios demasiado largos para lo que considero necesario para una buena conciliación familiar, pero de momento es lo que hay.
    Creo que el secreto está en encontrar el equilibrio. Es fácil decirlo, pero no tan fácil llevarlo a cabo.
    ¡Y enhorabuena por el trabajo tan maravilloso que tienes!

    1. Es que hija lo tuyo es mucho con tu trabajo, tu hija, tu embarazo, el blog y esas fiestas de ensueño que organizas. Mi marido no paraba de decírmelo con el embarazo de La Tercera que aquello no era vida trabajando por las noches y los fines de semana embarazada de nueves meses y con las otras en ristre. Llega un momento que hay que priorizar aunque suponga decepcionar a algunos empezando por ti misma.

      Soy consciente que poder elegir es un lujo. Yo estoy encantada en mi faceta de madre desquiciada.

  11. Me gustan los títulos de tus entradas y el de hoy lo has clavado. ¿Hasta dónde nos influyen los convencionalismos y la presión social? ¿Hasta qué punto llega nuestra hipocresía? Sin embargo, y por poner la nota de color en los comentarios, yo jamás me he planteado dejar de trabajar por ser madre (eso sí, si a alguien le apetece hacerme las guardias, sería un detallazo).
    Y yo también soy patética a veces, esta mañana mismamente, por mi culpa y por mi gran culpa… no te flageles.

    1. Contigo quería yo hablar. Estoy elaborando mi propia teoría sobre qué tipo de trabajos son los más satisfactorios para compaginar. Ojo que no digo más fácil sino más satisfactorio que no quiero ni imaginarme la logística de gremlinannys, abuelos y viajes al Caribe que hay que cuadrar con esas guardias del infierno que te gastas.

      Una de mis hipótesis es que es más fácil no sentirse culpable (en lo laboral, no necesariamente en lo maternal) cuando los horarios están claros y son rígidos. Sabes cuándo te tienes que organizar y es más fácil distinguir lo laboral de lo personal. Además te quitas el sentimiento de debería quedarme pero me tengo que ir.

      Otra de mis teorías se basa en que los trabajos de cara la público, asistenciales, atención al paciente, cliente y similares en los que el alcance y localización de tu trabajo está claro también pueden desempeñarse de forma más satisfactoria en un horario definido y a veces restringido.

      Ciertos trabajos de consultoría, servicios etc que son potencialmente eternos y en los que hay una cultura de echar horas y apuntarse títulos lo que en general no va para nada ligado con el rendimiento son más propensos a generar un poco la ansiedad del si no estoy no valgo.

      Bueno lo dejo ya que estoy secuestrando mi propio blog. Que conste en acta que yo no creo que trabajar o no trabajar tenga nada que ver con ser mejor o peor madre.

        1. Ay Sr. Lobo, parecía que se iba a arrancar vd por Extremoduro de un momento a otro… ;)

          Suscribo la hipótesis de que la localización y el horario definido de un trabajo como el mío proporciona un sosiego mental importante a la hora de organizar la logística familiar. No hay tensión ni incertidumbre sobre el fin de la jornada. Y, muy importante, tampoco posibilidad de llevar el trabajo a casa.

          Sin embargo, y aunque no lo has mencionado explícitamente, se trata de trabajos con trayectoria profesional corta o inexistente. Es decir, hay poca posibilidad de brillar. Incluso en el caso de que seas un magnífico profesional, el alcance y la repercusión es mínima. ¡Ah! Los egos.

          Pongamos el caso de un médico de la SS que en principio tiene un horario amable. Casi todos los de reconocido prestigio pasan consulta privada y hacen doble jornada. O el de un abogado del estado con horario de funcionario… todos los que quieren “ser alguien” alargan ese horario, y posteriormente pasan a la empresa privada donde trabajan, trabajan y después trabajan.

          Volvemos a la hoguera de la vanidades.

          Y por supuesto Tigre, aquí nadie ha hablado de buenas o malas madres. Este es un blog muy serio… ¿por quién te has tomado? ;)

          1. Todo depende de lo que entiendas por éxito. Ser un padre o madre de familia y bloguer, por ejemplo, con más de 20000 seguidores yo diría que no está nada mal. Suficiente para muchos egos. ;-)
            Yo no niego que haya trabajos en que sea necesario hacer horas, pero creo que en la mayoría se hacen porque alguien no tiene ni pajolera idea de organización laboral y los clientes tienen el pavo subido con eso del buen servicio.

            1. Aquí hemos topado con un tema clave, hemos creado una sociedad en la que sólo la progresión vale, el crecer y crecer. Parece que lo de hacer algo y hacerlo bien se ha devaluado completamente. Efectivamente, el ego juega aquí un papel fundamental.

              Al señor lobo también le doy la razón, yo no he visto perder más el tiempo que en un banco de inversión muy famoso lleno de gente muy estupenda que se ponía a currar exactamente a las 19:45 para poder decir al día siguiente que se habían quedado hasta las 2 am.

              Ahora daba gloria verles tocarse las peras entre 12 y 6 de la tarde…l

  12. Bueno, estoy enganchada a tu blog desde que lo descubrí el fin de semana…aunque sea típico decirlo, sólo tengo un monito de 13 meses pero me identifico mucho con algunas cosas que cuentas; tambien vivo en Munich y tambien tenía yo muchas aspiraciones profesionales hasta que me dio por procrear y me dí cuenta de que si quería ver a mi hijo un mínimo de tres horas al dia podia ir olvidandome de mi carrera. En realidad no me di cuenta, me lo dijo mi jefe bien claro cuando despues de mi baja me reincorporé hace ahora un mes….. “si SOLO puedes trabajar entre 35 y 40h puedes ayudar en proyectos pero no puedo darte uno a ti” . Y así estoy, haciendo la basurilla que nadie quiere hacer en la oficina….La conciliación es un concepto que pocas afortunadas pueden disfrutar, si esque alguna puede….pienso que siempre hay que elegir, en mayor o menor medida. No me quiero enrollar porque el tema da para mucho pero queria decir (porque me ha llamado poderosamente la atención lo de las grandes expectativas) que siendo madre de cuatro y trabajadora, amante esposa y amiga…. Que no se le ocurra a nadie decirte que eres una decepción, ni siquiera a tí misma!

    1. Querida compatriota, por desgracia en muchas profesiones es así. O estás dispuesta a dejarte la piel mañana, día y noche o te mandan al trastero a hacer inventario… En mi caso es peor, la oportunidad de hacer un trabajo con contenido está ahí pero no tengo el cerebro ni la energía para aprovecharla.

      Ya sabes, yo soy la loca que se pasea por Munich con cuatro rubias colgando :)

  13. Como decía esta mañana en TL, a mi me parece que encargarte de 4, la casa, y las relaciones corporativas del marido, es ya ser gestora de una mediana empresa familia (ya no pequeña!). Y encima escribiendo el blog etc, etc, es absolutamente admirable. Y que reconozcas y seas consciente de tus capacidades y limitaciones, y vayas priorizando según cambian las circunstancias, es además muy valiente y loable. Y como dice una conocida frase “el que señala, tiene 4 dedos apuntándole”, así que quien tenga otras expectativas o exigencias hacia ti, que empiece por su propia casa. “Caminante no hay camino, se hace camino al andar…” y qué gran ejemplo este texto! Gracias! Que descanses y recuperes energías.

  14. Uf, verdades como puños no, como cordilleras del Himalaya que se te han escapado de las teclas hoy.
    oYo tenía un trabajo estupendisisísimo, a 1h en coche de mi santa casa y normalmente de 8 a 19h o así, si el día era bueno, cosas de la I+D, que no la puedes dejar solita. Carrera fulgurante hasta que superempresa divina de la muerte da en quiebra y desués de muuuuuuuuuuuuuchos meses de agonía, monetaria principalmente, muerte súbita y al paro. Andaba el año 2007, me dediqué en cuerpo y alma a ser mami. La primera nació en 2007 y llegó en 2008, el segundo nació y llegó en 2009 y la tercera en 2011. Total, que estaba en paro sufriendo por ser un parásito a efectos de la seguridad social, que pa mi casa parásitos los piojillos y poco más, hasta que el año pasado me cogieron para un contrato temporal en el ayuntamiento de mi ciudad, divino de la muerte, de 7 a 3 y demás……..
    Todo este rollo viene para poder decirte demostradamente que creo firmemente que la liberación de la mujer es poder dedicarse exclusivamente a ser MADRE!!!!

    Besicos

      1. Eso mismo, que me hacen sentir como una chupoptera marital de las ganancias de mi pobrecico esposo..pues mire usted que va a ser que no. Y cuando termine su jornada laboral, a ser posible que ayude a la mayor a leer mientras ducho al de enmedio y duerma a la pequeña mientras les doy la cena a los grandes, que el que mi trabajo no esté remunerado ni socialmente considerado no significa que no sea tal y lo que es.
        Muchos besotes tigresilla!!!

  15. Ay! Tigresa yo estoy en la fase de a lo loco con todo y no lo consigo ni de lejos. No puedo seguir el ritmo de mi trabajo, me llevo los problemas y la Blackberry a casa y eso hace que mi corta jornada como madre sea de calidad regular tirando a nefasta… Pero bueno, aquí no he venido yo para contar mi vida sino para decirte que eres una campeona y que puedes con todo, que se ve de sobra y que escribes genial!
    Good night! Estoy muerta desde el lunes, con lo que yo he sido ;)
    Que el ritmo no pare… Aún tengo fuerzas.

  16. ¿Cuándo has publicado que hoy soy la 40?
    Madre mía amiga, esa sensación es tan común que da miedo. Eso de que nunca tengas la sensación de estar en el sitio en el que deberías estar, que no tiene por qué coincidir con el sitio en el que los demás quieren que estes…
    Lo bueno es cuando lo has decidido. Lo malo es cuando te vuelves a decidir por la opción que antes habías abandonado… no sé si me explico.
    Estoy de acuerdo con mi amiga pintxeta, verás que subidón te pegas en el ranking. y también coincido con Eva en que ese café está tardando para hablar de esas empresas, de esas carreras profesionales, de lo que pudo haber sido y… mejoró con el tiempo, como el buen vino.
    Abrazos guapa.

  17. Voy a ser sincero. La primera vez que te leí, sino recuerdo mal fue uno de tus primeros post, donde explicabas el por qué del nick “la madre tigre” y pensé “otro sargento disfrazándose de mama moderna”. Hoy, tras haberme leído todos tus post y muchas de tus conversaciones en twiter (que estoy cogiendo complejo de portera) puedo decir que el día que por casualidad o no -porque como sigan los mismos terminamos todos por ahí- nos encontremos en la vida real, si eso ocurre algún día, me va a extrañar no verte con rayas y mirada felina.
    Te diré que por un lado me compadezco de tus 4 criaturas (de maromen no, que a mi me da que sus padres ya le entrenaron para esto de pequeño) y lo que les espera y por otro les doy la enhorabuena por la madre que les ha tocado. Y aunque no comulgue con la Amy Chua esa te has ganado toda mi admiración y un hueco en mis personal must follow. Y ya te dejo en paz; todo el mundo tiene derecho a estar de bajón y sentarse, claro que en tu caso yo me levantaría rápido antes de que las 4 del tutú me pasen por encima con sus moños colocados al milímetro y su camuflaje urbano ;-)

    Un abrazo tigresa que mañana será otro día

    1. Una lágrima cayó en la arena… Gracias señor Lobo con todas mis rayas, la mirada más que felina la tengo de miope operada pero eso es otro cantar.

      Yo con Amy Chua tampoco comulgo tanto pero me hizo pensar en cosas como el valor del esfuerzo y la satisfacción del trabajo bien hecho que ya no se mencionan nunca cuando se habla de educación. El libro es bueno, está bien escrito y tiene mucha gracia. Te gustaría :)

      Pero de eso y otras cosas ya hablaremos cuando se alineen los astros blogosféricos.

  18. Ay, yo no sé quién fue el que se inventó eso de que se podía ser super buena madre, súper buena trabajando y súper buena ama de casa. Al final hay que elegir dos. O uno solo y como dices tú, los peques lo merecen.

    Un abrazo!

  19. Gracias por tu post. Me ha dado confianza con la decisión que acabo de tomar. He pedido una excedencia de un trabajo que me encanta y que voy a echar de menos para cuidar a mis pequeños, ambos menores de 2 años. Pero es que yo tenía claro que no soy una súperwoman. De hecho, se me da muy mal la multitarea. Espero que en el futuro me sienta feliz con mi decisión como te ha pasado a ti. Un abrazo.

  20. Pues bastante haces, yo solo tengo uno, y un trabajo que ni me va ni me viene, y en el que apenas tengo responsabilidad y me queda grande.
    He reducido jornada, para poder estar más con mi peque y sentir que yo lo educo yo también.
    Pero me gustaría tener un trabajo que me gustara, porque ser madre a tiempo completo, no es lo mío, pero casi.
    Suerte que está claro, que no todo, pero si puedes abarcar mucho.

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