La gran familia

Pronto se cumplirán treinta y cinco años desde que, con un regate maestro, conseguí escapar de un futuro de más que incierto. Treinta y cinco años desde que la madre que me parió decidió con muy buen criterio depositarme en el instituto de puericultura de Madrid. Me dejó vestida, con pañales de tela –de ahí mi vena ecofriendly– y hasta botitas. Por eso, y por haber tenido la paciencia de soportarme nueve largos meses cuando seguro que había otras opciones a su alcance, le estoy eternamente agradecida. De verdad. Que conste además que estoy más que satisfecha con la carga genética que me ha tocado en suerte y que tan bien me ha servido para traer al mundo cuatro niñas como cuatro soles.

Un mes después, como no quería perderme mis primeras navidades con sus langostinos, sus uvas y su roscón de reyes, conocí a los verdaderos héroes de esta historia: mis padres.

Tendemos a pensar que la adopción nace del deseo de unos padres de tener hijos y su incapacidad para satisfacer este anhelo por los cauces normales. No es así. La adopción nace de la necesidad desesperada de un niño abandonado por tener una familia que le quiera. No se me ocurre peor desgracia que crecer solo. Todo niño necesita el amor incondicional de un padre. La certeza de que pase lo que pase esa o esas personas estarán ahí para ayudarte, consolarte, animarte y, sobretodo, quererte. Por encima de todo. Este amor incondicional suele darse por sentado pero cuando uno ha esquivado su ausencia por los pelos tiende a valorarlo en su justa medida.

La adopción es el acto más generoso, solidario y humanitario que existe. Soluciona la necesidad más básica de un ser humano: el amor incondicional de una familia. Si a su vez hace muy felices a los padres adoptantes mejor que mejor pero eso no les resta mérito. Supongo que en la mayoría de los casos el balance de las familias adoptantes es más que positivo pero no es un proceso fácil. No sólo porque la burocracia sea más tediosa que el peor de los embarazos, sino por el millón de dudas e inseguridades que deben asaltarle a uno en muchas ocasiones. Incógnitas con las que tendrán que convivir el resto de su vida. Hay que ser muy generoso y muy valiente para criar a un niño que no es tuyo como si lo fuera. No les quepa duda.

En algunos casos la generosidad de los padres llega a límites imposibles de imaginar. No sé si recordarán una campaña televisiva que hubo en los ochenta para fomentar la adopción de niños huérfanos con minusvalías. Muchas de ellas muy severas. La respuesta fue brutal y en pocos meses todos los niños habían sido adoptados. Muchos de ellos por familias muy humildes que ya tenían varios hijos propios. Aquello se me quedó grabado a fuego. Ahora que además comprendo el terrible dolor de ver sufrir a un hijo, me maravilla todavía más la capacidad de amor y entrega de esas familias.

El hecho de que en España haya pocos bebés huérfanos nos hace pensar que la adopción es un lujo que pocos pueden permitirse. No es así. Hay muchísimos niños que necesitan una familia. Niños que no son bebés, niños con minusvalías desde leves hasta graves, parejas o grupos de hermanos. Eso en España. En otros países como Etiopía hay quince millones de huérfanos. Quince millones de niños de todas las edades y condiciones sin familia. Estamos todavía muy lejos de haber encontrado un hogar para todos los niños que lo necesitan.

Por eso para mí el que a partir de ahora las parejas homosexuales puedan adoptar legalmente es una buena noticia. La esperanza de que quizá haya un huérfano menos en el mundo. Con eso me basta. Y me sobra.

31 thoughts on “La gran familia

  1. Pues si, toda la santa razón. Me pone los pelos de punta todos esos niños que hasta ahora no habían podido tener una familia porque cuatro casposos ( que por cierto, ellos mismos no tienen hijos) se creían con potestad para decidir qué es una familia y qué no lo es.

  2. Lo primero, Feliz cumple.
    Yo, que siempre he sido muy mamá-mamita me emociono hasta el tuétano con éstas historias y esa que cuenta que Dios va a mandar a un ángel al cielo y le avisa que va a estar desnudo, que va a ser muy chiquito que no se va a valer por si mismo, pero que tendrá la ayuda de una persona que le dará de comer, le vestirá y le cuidará. Y el ángel pregunta, cómo se llama esa persona para que la reconozca?. Y Dios le dice: no lo sé. Pero tu la llamarás mamá.

    Una de las personas a quién más quiero es a mi sobrina postiza L.P. Ella es hija de unos compańeros de Embajada que no podían tener hijos y la adoptaron, aunque ya era muy grande, tenía 4 ańos. Un ángel totalmente, cara de ángel, personalidad fuerte, a todos, nos tenía enamorados, ella nos unió y me llamó tía y a mis hijas, sus primas. Ella tejió lazos entre dos familias hasta hoy. E hizo el milagro. Su madre, cuarentona,estéril, se quedó embarazada. Como yo también estaba embarazada de mi tercera, nos unimos mucho más, nacieron con un par de semanas de diferencia. Preparamos el bautizo juntas, y también el de L.P.
    Yo si creo que hacer una buena obra desencadena un montón de buenas obras después, por que lo he visto. ;)
    Carińos. (sorry por el párrafo)

  3. Tigre primero ¡felicidades! eso se merece una lavadora de las buenas que ya tienes :P y bueno unos GT´s…

    También felicidades porque sensibilizas y ayudas a dar otro enfoque mucho más enriquecedor, real y bello a la adopción.

    ¡ENHORABUENA! ¡GRAN POST!

  4. ¡¡Jo, maja!! A puntito, a puntito de soltar la lágrima en medio del despacho…
    Eres un sol porque eres sincera (en la medida de lo posible q esto no deja d ser un blog y lo puede leer cualquiera…) porque eres agradecida, porque eres sensata, porque tienes los pies en el suelo (y la cabeza en las nubes, de ahí tu encanto ;-) ) y porque ves la realidad y la aprecias y la valoras pero no te dejas llevar por la marea (ahora hay que apoyar esto… o aquello… o lo de más allá… o hay que ser más solidario con esto o con esto otro).
    Ya sabes que soy una fan incondicional y que mira que lo intento pero… no puedo estar más de acuerdo contigo… otra vez.
    Besos hermosa, que tú vales mucho.
    PD.- De la adopción y de su cercanía personal, lo tengo pendiente en un post… y ya sabes a quien voy a citar… obviamente… ;-)

  5. ¡Me has emocionado! Me ha encantado tu post, felicidades. Yo también creo que es un gran paso hacia adelante, ojalá hubiese menos niños sin familia y facilitaran más los trámites

  6. Esa cara tan bonita de la adopción es la que más me gusta de todas, hay que ir más allá siempre y pensar en las oportunidades que se le abren a ese niño con tan sólo darles un poquito de amor. Solo espero que cada vez lo pongan mas a mano de todas esas personas que quieren brindar su hogar. Genial el post y preciosa tu reflexión, un gusto leerte como siempre.
    Por cierto felicidades por tu cumple!!
    Besos!

  7. Totalmente de acuerdo. Hace poco, la hija de una compañera adoptó a un niño (en un país cercano). Era un bebé entre niños más mayores…el motivo por el que no había sido adoptado hasta ese momento era porque tenía una malformación muy leve en una de sus manos.
    Yo, que “sufro” una malformación congénita en la mano izquierda, reflexioné sobre mi suerte… de verdad…¿algo que no me ha perjudicado JAMÁS, ni me ha impedido lograr todo lo que me he propuesto en la vida, puede frenar a una persona a la hora de adoptarlo…o incluso de seguir con el embarazo? ¿existen las adopciones a la carta? ¿realmente, esos padres están preparados para serlo si se cuestionan a un niño por una minusvalía, raza, sexo o edad?¿quiénes somos para cuestionar si un niño, por esas razones, va a ser más o menos feliz en la vida? Desde el momento que se cuestiona la felicidad propia (además de la del niño) se convierte en un acto egoísta.
    Valiente y generoso es una cualidad del que decide ser padre, ya sea biológico o adoptivo y por supuesto… qué importa el sexo de los padres.

    Como siempre tigresa, me ha encantado tu reflexión.

    1. Ay, el tema de las minusvalías en la “adoptabilidad” me tiene negra. Quisiera decir que me daría igual, que aceptaría cualquier niño que me dieran y sin embargo no es así. Por supuesto que no pestañería con minusvalías como malformaciones que no afectan seriamente a la calidad de vida del niño pero no sé si sería capaz de “elegir” una deficiencia seria porque ya no sería una elección propia sino algo que le impondría a toda la familia.

      Por supuesto que a estas cosas se expone uno desde el momento en que decide ser padre pero elegir ese sufrimiento conscientemente es de una talla humana que creo me deja a la altura del betún.

      Nosotros estuvimos muy animados a adoptar en Etiopía hasta que nos mandaron a Alemania y tuvimos que abandonar la idea puesto que el proceso está ligado a la residencia. Me pensé muy seriamente la posibilidad de adoptar un niño con SIDA de los millones que hay. Me encantaría hacerlo porque las posibilidades de estos niños para ser adoptados son muy inferiores a las de otros niños cuando en realidad con los avances médicos pueden llevar una vida muy normal.

      Sin embargo siempre llega el momento en el que aparecen tus otros hijos en la ecuación y no es tan fácil tomar la decisión. Si no tuviera hijas ni me lo pensaría pero teniéndolas me resulta mucho más difícil dar el paso.

      Corto y cambio que me enrrollo como las persianas. Un placer hablar contigo. Como siempre.

  8. ¡Qué gran reflexión, qué gran post, y espero que también qué gran cumple! De hecho, yo muchas veces me planteo adoptar, no porque no podamos tener niños sino precisamente por lo que tú escribes. Y al mismo tiempo, es también lo que tú escribes lo que por ahora ha hecho que no avancemos más: la burocracia que nos explicaron y que parecía eterna, los miedos asociados a ser capaz de criar a un niño que viene de una cultura tan diferente o tiene necesidades especiales… No sé en qué acabaremos con el tema, pero comparto 100% tu reflexión. ¡Un besazo!

  9. FELICIDADES!!, por todo, por seguir cumpliendo años, y por haber tenido la suerte de crecer con unos padres que te han querido. Estoy contigo, hay pocas cosas tan necesarias y elementales, que a ningún niño debería faltarle como es el amor! Imprescindible para crecer fuertes, sanos y con refuerzo positivo, evidentemente acompañado de alimentación y el resto de necesidades básicas.
    Un enorme beso.

  10. Felicidades Madre Tigre!
    Felicidades por tu cumple y porque se nota que llevas una vida feliz.
    Si me permites preguntarte algo: añguna vez has necesitado saber de tu madre biológica o nunca has tenido esa inquietud?

  11. Hola mama tigre,
    me he aficionado tanto a tu blog que me lo estoy leyendo desde el principio, en plan novela!
    Y aunque el final ya lo se, te quería preguntar si dada tu experiencia nunca se te pasó por la cabeza adoptar (quizás a un niño???) y porque no lo has hecho.
    Yo también tengo un primo adoptado que es un amor y encima también logró el “milagro” de conseguir que mis tios pudieran tener un hijo biologico totalmente inesperado…:-)
    No se si responderás a un comentario de un post tan viejo pero lo quería intentar…un beso grande de una nueva admiradora!

    Eva

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