La epifanía de Tom

Jack ReacherSiento empañar estas fechas tan festivas pero me temo que traigo muy malas noticias: Tom Cruise tiene tetas. Además de los hombros caídos, el culo gordo y el cuello como un gallo de corral. La edad no perdona. Ni con bótox y una ortodoncia millonaria para dejarle los dientes perfectamente descolocados. No me explico como mi Maverick hermoso se ha convertido en este ser talludito y sin vergüenza.

Qué disgusto tengo. Sólo de pensar en la pobre Suri con su modesta carta a los reyes por valor de cien mil dólares se me saltan las lágrimas. Créanme si les digo que arrancarme las uñas una a una me hubiera dolido menos que soportar los ciento treinta minutos que dura Jack Reacher. Ni la euforia que me produce comerme palomitas hasta que se me escarchan los labios y la lengua fue capaz de paliar la desazón que me entró con tanto despropósito cinematográfico.

No se vayan a creer que en lo que al séptimo arte se refiere soy una exquisita. Ni mucho menos. Se me eriza todo el sistema capilar cada vez que me ponen la bandera americana detrás de un soldado yendo o viniendo de Vietnam. Y me encantan las películas de equipos de béisbol que se crecen ante la adversidad. Me da igual que los jugadores sean viejas glorias o prepúberes asociales. Nunca me cansaré de ver como el niño con sobrepeso firma el home run definitivo bajo la atenta mirada del pitcher bizco y el catcher empollón. Que el equipo contrario siempre vaya super bien equipado de negro y amarillo no hace más que hacer más memorable la victoria del equipo modesto con su uniforme blanco y verde comprado con la donación de un veterano de guerra con mal genio pero buen corazón. No falla.

Reconozco incluso que la película del equipo de bobsleigh jamaicano la he visto no una ni dos, sino tres veces, y que lloré amargamente cuando Corky consiguió cruzar la línea de meta en una competición de atletismo escolar. El otro día sin ir más lejos el padre tigre y yo nos tragamos una película de bailarines de breakdance que no tenía desperdicio. Ni cuando muy oportunamente se puso a llover a cántaros para que les quedara más lucido el baile final con el que los adolescentes de academia les dieron en las narices a las bandas callejeras.

Hace ya unos cuantos años me las vi en una entrevista muy pintona con una panda de banqueros de inversión parisinos. De esos que son finos finísimos a la par que intelectuales y cultivados. De los que en los casual Friday se ponen jerseys negros de cuello vuelto. De cachemir. Del bueno. En un momento de la entrevista me preguntaron cuál era mi película preferida. Podría haberme tirado el pisto citando alguna película de culto francesa o algún director de esos alemanes que hacen películas que, a pesar de ser infumables, por lo visto son buenísimas. Podría incluso haber tirado de Ciudadano Kane. Nadie cuestiona los clásicos. Pero no. Les miré fijamente y dije muy alto y muy claro: Armageddon. Por si les quedaba alguna duda añadí: la de Bruce Willis. Y no mentía. No se le ha hecho justicia a esa escena en la que Liv Tyler acaricia con una tristeza infinita la pantalla nevada mientras su padre en la vida real canta I don’t wanna miss a thing con voz desgarrada.

Desde luego a  lucirme en entrevistas no me gana nadie. En otra para una empresa muy yankee me preguntaron si me gustaba trabajar en equipo. Ni corta ni perezosa dije que no. Lo que a la sazón es una verdad como un templo. Pero hoy estoy aquí para evitar que cometan un terrible error. No se les ocurra, ni en pintura, pagar ni un euro ni medio para ver Jack Reacher. Es más, no vayan a verla ni gratis. Su tiempo vale más que esta película de la que no se salva ni el tórax desnudo de Cruise. Es mala. Malísima. Sin más.

Con todo el dolor de mi corazón, querido Tom, hemos terminado.

16 respuestas a “La epifanía de Tom

  1. No pensaba ir a verla, pero gracias por tan sincera opinión. Ciertamente Tom Cruise a perdido con los años de forma terrible. Y gracias por recordarme a Corky! Lo tenía en el olvido; me encantaba. Y ahora me pica la curiosidad, ¿cuál fue el resultado de las entrevistas? Intuyo que les encantó,. Yo hice algunas de esas y para mi sorpresa me dijeron “nos gusta la gente con valor y que defiende sus ideas en lugar de ir peloteando.” Un beso y feliz noche/día de Reyes.

    1. Corky era un gran clásico de los Domingos por la tarde. No sé si lo ponían antes o después de Estrenos TV ¿Te acuerdas?

      Has dado en el clavo, me dieron el trabajo aunque sospecho que no por mis méritos académicos…

      ¡Felices reyes hermosa!

  2. Justo hoy me haces una entrada cinéfila: Justo hoy que me he ido toda contenta al cine con mis gafas 3D para ver el Hobbit (vaya por adelantado, soy una gran fan del señor de los anillos). Y voy y me equivoco de sala, y me meto en la de “Lo imposible”. Como he entrado cuando las luces ya estaban apagadas, he montado un pequeño espectáculo para sentarme, así que me ha dado mucha vergüenza salir… y me la he tragado enterita.. Mi madre, qué angustia, qué dramón… ¡y cuánta agua!

    Naturalmente, cuando se ha acabado la película, he vuelto a pasar religiosamente por taquilla, y me he tragado 3 horas más de cine. Yo hoy había ido a ver el hobbit, y lo he visto. Sesión continua, como en los buenos tiempos.

    ¡Qué jartá de cine!

    1. No sabes la envidia que me das con tu sesión doble. Mi reino por seis horas de cine, silencio y palomitas. ¡Qué maravilla!

      El Hobbit la vimos hace una semana y nos gustó. Sobretodo Golllum que está enorme.

      Besos hermosa.

  3. Ir a ver que??? a dónde??? al cine he ido después de 4 años, el otro día cona migas de Madridtxikito y para asegurarme fui a ver una española, porque si a tí te ponen las de beisbol a peineten le va mucho el cine made in home, somos buenos en eso aunque no pongamos ni banderas ni equipos de beisbol.

    Deseando buscar hueco para entrevistarte en el rincón bloguero hermosa.

    Besos

    1. Nosotros la última película que habíamos visto fue Avatar embarazada de nueve meses de La Tercera. No te digo más. Pero la verdad es que un buen cine y un gran cubo de palomitas te devuelven la cordura divinamente. Deberíamos hacerlo más a menudo. Lo sumo a mi lista de propósitos para 2013.

      Y por supuesto que aquí estoy para colarme en tu rincón bloguero cuando gustes.

      Besos peineten.

  4. Ni siquiera ver a Tom Cruise (del que estaba profundamente enamorada de adolescente sin importarme que fuera bajito porque yo lo soy más) ha hecho que me apeteciera ni tan siquiera un poquito ir a ver sus últimas películas. Es que no me llaman nada. Pero nada de nada. Gracias, en cualquier caso, por el aviso.

    ¿No vas al cine desde cuándo? ¿Desde Avatar? Yo no voy desde la “La liga de los hombres extraordinarios”, que en España se estrenó en septiembre de 2.003 (aún encima menuda despedida, podía haber sido alguna mejor, al menos). Decidimos que las siestas del Santo Esposo nos salían muy caras, no le gusta el cine y se duerme en el minuto 2 de cada película. Lo echo de menos….

    1. Eso nos pasa a nosotros que nos sale la noche de cine por una fortuna con la babysitter y las palomitas a precio de angula de aguinaga. No te digo ya si es 3D a trece eurazos por barba para que luego la película sea un bodrio. No compensa.

      Pero por otro lado… Cuando se apaga la luz, se hace el silencio y empieza la peli, la música y sabes que nada ni nadie te va a interrumpir el las siguientes dos horas… Eso vale un potosí.

  5. Mira que lo habíamos hablado “en el patio” que ir a ver a Tom… da mucha pereza de la pegajosa, de la que no te arrancas ni con agua caliente… Pero volvemos a las coincidencias peculiares y que empiezan a ponerme los vellos cual escarpias del Lery Merlin cada vez que te leo…
    Ese BruceWillis (creo que ya hemos hablado de esto por aquí ¿no?) peleándose con ese BenAffleck por la virtud de Arwen (nota friky que pasaba por aquí…) mientras el padre auténtico de la susodicha canta con su característica y cazallera voz en ese peliculón en el que los astronautas se van de fiestuqui y terminan detenidos por la poli mientras se cachondean de que digan que son astronautas, porque no se lo creen ni ellos… Peliculón que vimos, sobre todo el SantoPadre y el peque-mayor, de nuevo estas Navidades por enésima vez…
    En fin, ¿qué te voy a contar que tu no sepas?
    PD.- Recomendación: Cambiemos a Tom por Colin, me da igual, me valen los dos Farrel y/o Firth ¿hace? ;-)

    1. Es que no me digas, lo de esta chica es suerte. Lo de Ben Affleck se lo perdono. Pero lo de Aragorn son of Arathorn… Eso no.

      Además es que soy muy fan de Aerosmith. Lo confieso.

      A los Farrel tampoco les hago ascos :)

  6. Vaya! Pues a mí me va a tocar ir a verla sí o sí, porque el otro día hice que E se tragara Les Misérables…
    ¿De verdad que no tiene nada bueno a lo que aferrarme? Entonces, ¿me llevo un libro, los cascos y una cosa rara que hace luz para ver en la oscuridad…?

    1. Tengo muchísimas ganas de ver los Miserables. El musical de teatro lo he visto unas cuatro o cinco veces. Soy muy de musicales. Lo confieso.

      Lo único que puedo decirte como consuelo es que es tan mala que a veces hasta te ríes. Por no llorar…

  7. Lo siento, no he podido leer todo el post, que me tienen hecha una furia en casa, pero es que me he quedado a cuadros con la descripción de cuello de gallo, eso cómo es??

    1. Piensa en un gallo y el lo que le cuelga debajo del pico como flácido y arrugado. Pues así tiene Tom Cruise el cuello empezando por la papada blandengue. Y eso mimando cada plano. Ni pensar quiero lo que debe ser en la vida real.,,

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