¿Me puedo comprar una casa doctor?

Estoy mejor doctorRespiren tranquilos que hoy lo traigo ligerito.

Verán, yo pensaba que el padre tigre era inmune a todo tipo de crisis existenciales y otras veleidades de las psique. Pero  se ve que la cuarentena es un trago mucho más duro de digerir de lo que uno quisiera creer desde la lozanía de los treinta.

Gracias al cielo, en lugar de lanzarse a las calles con un descapotable vergonzante, al padre tigre le ha dado por el ladrillo. Después de años de alquilar tan ricamente, ahora suspira por poner un techo propio sobre nuestras cabezas.

No le falta razón. Somos muy poco disciplinados en cuestiones de ahorro y, en según qué circunstancias, comprar una casa puede ser una buena forma de asegurarse el futuro.

Pero conviene no engañarse, comprar una casa no es siempre una buena idea y entraña más riesgos de los que parece.

Como este año me he propuesto firmemente convertirme en una persona razonable, lo primero que he hecho es calcular cuánto deberíamos gastarnos en nuestra ficticia morada para no meternos en camisas de once varas.

Las reglas de prudencia financiera en cuanto a la compra de una vivienda son sencillas:

  • El precio total no debería ser más que cinco veces tu salario bruto anual.
  • La cuota de la hipoteca no debería superar el 30% de tus ingresos netos mensuales.
  • Deberías poder pagar como mínimo un 15% a tocateja.
  • Tienes que acabar de pagar la casa antes de jubilarte.

Con estos criterios hice nuestros cálculos y el resultado es desolador. Con los precios que se gastan por estos parajes bávaros no nos da ni para un estudio con letrina compartida.

Pero tranquilos, los tigre somos inasequible al desaliento. Esto no es más que un reto como cualquier otro y le encontraremos solución. Faltaría más.

Aquí les dejo la calculadora que he utilizado para que puedan comprobar si podrían o, mejor dicho, deberían comprarse la casa de sus sueños.

Para los que ya son flamantes propietarios aquí tienen un simulador para ver si su hipoteca  se ajusta a estos principios básicos de salud financiera.